Buscar empleo hoy en día o conseguir que el trabajo te encuentre a ti

EL MERCADO LABORAL OCULTO

A estas alturas tenemos claro que buscar empleo hoy en día no tiene nada que ver con la manera en la que lo hacíamos hace pocos años. Actualmente nos movemos en un mercado volátil y muy complejo, donde conviven los métodos tradicionales con los nuevos métodos, y hay que conocerlos todos si queremos tener éxito en nuestra búsqueda.

 

Cuando me quedé desempleada hace años, no sabía muy bien por dónde empezar. Por ese motivo, lo que voy a escribir lo hago con la única intención de ayudar a quien le pueda servir. Está basado en mi propia experiencia y en lo que he ido aprendiendo de muchos expertos en la materia.

 

Empecé con los métodos tradicionales: alta o inscripción en portales de empleo (públicos y privados), organismos oficiales, metabuscadores y alguna auto-candidatura a empresas de mi interés. Para ello tuve que poner al día mi CV, rellenar interminables fichas y plantillas, y pasarme el día rastreando ofertas por si alguna me interesaba. Aún estoy esperando a que alguna de estas acciones me arroje algún resultado.

 

Hasta que entendí que el 80% de las ofertas están ocultas al mercado, es decir, no llegan a publicarse en los canales de ofertas convencionales. Y entonces ¿cómo se cubren? La respuesta es que te enteras de estas ofertas gracias a tu red de contactos (ese precioso tesoro que hay que cuidar), a las redes sociales y, por otra parte, a la gestión de tu marca personal. En este último caso “el trabajo te encuentra a ti”, pues al mostrar de forma estratégica aquello en lo que aportas valor a los demás, tienes más posibilidades de aparecer en las búsquedas de los reclutadores.  Además, una marca personal consolidada y diferenciadora hará que se acuerden de ti cuando surja una plaza en la que encajes.

 

Confieso que una de las cosas de las que más me arrepiento es de no haber empezado antes a «invertir en mí», en la gestión consciente de mi marca personal. Una de las definiciones que más me gusta es:

Marca personal es identidad percibida. Es lo que los demás piensan y especialmente sienten sobre lo que decimos y hacemos (o no). Inspirada en nuestros valores y proyectada en nuestros canales de influencia.- Joan Clotet.

Quiero destacar que este concepto – para mí desconocido en aquel momento – es importante hoy en día para todas las personas en cualquier situación (tengan o no trabajo) y, gracias al mismo, he comprendido que la búsqueda o mejora de empleo es una tarea que requiere dedicación, constancia, esfuerzo, generosidad, humildad, formación continua, adaptabilidad y, sobre todo, que debe realizarse de manera estratégica y planificada, en la que se deben tener en cuenta varios elementos:

Sin saber qué quieres (de verdad, personal y profesionalmente hablando), en qué punto estás y adónde te diriges, es muy difícil obtener resultados, pues todas las acciones que realices deberían ir encaminadas a conseguirlos. Estos objetivos deben ser específicos y concretos, para evitar irnos por las ramas o perdernos por el camino.

Ejemplo: No es lo mismo decir «quiero conseguir un empleo de profesora de inglés» a «quiero un empleo como profesora de inglés, en un centro de formación que imparta clases para adultos, por las tardes, y a un máximo de 25 km de mi domicilio».

 

Además de conectar con tus deseos verdaderos, este objetivo debe ser realista. Si me propongo dar clases de inglés y no tengo la titulación necesaria para poder hacerlo, no estoy siendo realista. Me he encontrado algunos casos como éste en mis formaciones y por eso creo necesario mencionarlo.

 

Otro tema importante relacionado con los objetivos es el tiempo. ¿Cuánto tiempo te vas a dar para alcanzar este objetivo? ¿Cuántas horas diarias estás dispuesto a dedicarle? Va a depender mucho de las necesidades de cada persona. Por ejemplo, si necesito trabajar antes de que acabe el año, tendré que dedicarle X horas al día/semana, y la fecha límite que me voy a marcar será el 15 de diciembre. Suele pasar que sólo me tomo este tema realmente en serio cuando está a punto de finalizar la ayuda o prestación que cobro, se me están acabando los ahorros, o cuando me presionan en casa.

 

Si ponemos ganas y foco a nuestros objetivos, estaremos motivados para conseguirlos y, por tanto, tendremos más posibilidades de obtener los resultados esperados.

Este tema va ligado al anterior. Es necesario definir un «entorno» para posicionarnos. Ello nos permitirá elaborar un listado de empresas en las que nos gustaría trabajar y a las que dirigirnos, así como buscar a las personas adecuadas relacionadas con esas empresas.

 

Siguiendo con el ejemplo anterior, buscaré qué centros de formación imparten clases de inglés en mi zona, y averiguaré todo sobre esas empresas: noticias, página web, en qué redes sociales tienen presencia, cuáles son sus valores, qué personas aparecen en LinkedIn relacionadas con esas empresas, etc.

 

No podemos dirigirnos a todos los sectores, ni a todo tipo de empresas o personas, sólo a las que podemos ser de utilidad con nuestros conocimientos, habilidades y experiencia. Por ejemplo, si me dirijo a los centros de formación que imparten matemáticas o física, cuando yo sólo puedo impartir inglés, el entorno que estoy definiendo es erróneo y, por tanto, no puedo esperar que me tomen en cuenta.

Para mí, éste es el tema más difícil y delicado a la vez, pues implica otros factores a explorar como:

 

Autoconocimiento: tomar conciencia de quiénes somos y qué ofrecemos es el punto de partida, y nos permitirá poner al servicio de los demás nuestros talentos, detectar a quiénes podemos ser útiles, y poder comunicarlo adecuadamente. No se trata de ser lo que no eres, sino de hacer una especie de inventario de TODO lo que tienes y ofreces (experiencia, titulaciones, habilidades, logros, certificados, valores, etc.) y potenciar tus fortalezas.

 

“El hecho de que soy como soy, es uno de mis grandes activos” Haruki Murakami

 

Tu propuesta de valor: las empresas nos contratan por el valor que podemos aportar, es decir, por el problema que podemos resolver, por los beneficios que podemos añadir, por las necesidades que cubrimos… Por ello es necesario, antes de nada, que lo identifiques en ti y, después, que lo adaptes a las necesidades de las empresas para las que quieres trabajar.

Por otra parte, esta propuesta hay que tenerla preparada en varios formatos (escritos y orales), y contextualizarla a las diferentes situaciones a las que te enfrentarás y a los diversos canales. Desde un mensaje corto para presentarte en un evento, una entrevista o una reunión, hasta la firma de email que utilizas para enviar un CV, el titular profesional de LinkedIn, o tu biografía en twitter.

 

Visibilidad: una vez que has detectado lo anterior, llega la hora de contarlo, pero no de cualquier forma ni en cualquier lugar, sino que seguiremos haciéndolo de manera estratégica, eligiendo los canales que nos vayan a ayudar a cumplir nuestros objetivos y llegar a las empresas o personas que queremos que nos encuentren.

 

¿Dónde te pueden encontrar y contactar? Es decir, ¿dónde hay información sobre ti, o pueden ver una muestra de lo que sabes hacer? Hay multitud de plataformas multimedia y, no se trata de estar en todas, sino en las que te ayuden a posicionarte y a dar una buena imagen.

Sin duda, mi favorita es LinkedIn por varios motivos que explicaré en otro artículo. Aunque te adelanto que uno de ellos es que posiciona muy bien (en Google) si sabes utilizarla y sacar partido a todas sus funcionalidades. En cuanto a herramientas, algo tan sencillo como utilizar una para personalizar tu cuenta de correo, puede decir mucho de ti.

 

Siguiendo con el ejemplo de la profesora de inglés, si los centros de formación de inglés a los que me dirijo no tienen presencia en twitter, pero sí en Facebook, me pondré notificaciones de estas empresas en FB para enterarme de todo lo que publiquen (ofertas de empleo incluidas), y trataré de interactuar con ellas en sus publicaciones para hacerme visible.

Si los empleados de esos centros de formación están en LinkedIn, les enviaré una invitación personalizada para conectar con ellos y estaré pendiente de sus publicaciones con el mismo objetivo. Además de aportar valor y hacer publicaciones propias sobre los temas que conozco relacionados con el aprendizaje del inglés, recomendaré las publicaciones de las personas afines a mis intereses. En LinkedIn también puedo crear alertas de empleo en las empresas y puestos de mi interés.

 

Por otra parte, el centro de toda tu estrategia de visibilidad debería ser un BLOG (con dominio propio y alojamiento web). Las razones son varias: es algo que controlas tú, lo que escribes permanece para siempre y, además, puedes compartir tus artículos en otros canales. Además, es la herramienta perfecta para posicionarte con tus contenidos como experto en un tema que domines, y es el mejor aliado para tu #marcapersonal.

 

Por último, para saber si tu estrategia de marca personal está funcionando, tendrás que medir resultados y así poder hacer los ajustes necesarios para mejorarla y acercarte a tus objetivos. 

La acción es lo que produce resultados.

Si quieres que te ayude con tu estrategia de marca personal, te invito a agendar una sesión virtual de 15 minutos conmigo y averiguar cómo podemos colaborar.

 

Gracias por leerme.